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METODO TOMATIS

 El método Tomatis es una estimulación neuro-sensorial, con base en el sonido. Utiliza música de Mozart y Cantos Gregorianos. Se fundamenta en más de 50 años de investigación y experiencia del Médico Otorrinolaringólogo francés Alfred Tomatis. Funciona por medio de un sofisticado equipo llamado “oído electrónico”, que modifica la música de acuerdo con las necesidades individuales detectadas en la evaluación inicial (Test de Escucha). La música es escuchada por la persona a través de auriculares especialmente diseñados, con transmisión aérea (oído) y vibración ósea (cuerpo).

Las frecuencias de las ondas sonoras tienen diferentes efectos en el ser humano. Los armónicos de bajas frecuencias regulan la función vestibular. Las frecuencias medias estimulan la comunicación y aprendizaje. Los sonidos de frecuencias altas favorecen la actividad intelectual, creatividad y ajuste emocional.

Aplicaciones:
• Atención.
• Dificultades del aprendizaje.
• Comunicación.
• Integración multisensorial.
• Autoestima.
• Síndrome de Down.
• Autismo.
• T.G.D.
• Problemas de procesamiento auditivo.
• Vértigo.
• Ansiedad y depresión.

Consta de:
• Valoración
• Test de Escucha
• Sesiones de Escucha
• Valoración por Psicología

Aplicaciones:

 La atención es una cualidad de la percepción que funciona como una especie de filtro de los estímulos ambientales, evaluando cuáles son los más relevantes y dotándolos de prioridad para un procesamiento más profundo.
Por otra parte, la atención también es entendida como el mecanismo que controla y regula los procesos cognitivos. Hay ocasiones en que incluso actúa de manera inconsciente. Los trastornos afectan a niños o adultos que no pueden mantenerse concentrados durante periodos suficientemente largos en una tarea que hay que llevar a cabo, incluso si esta exige poco esfuerzo intelectual y tiene un carácter rutinario o familiar (por ejemplo, revisar o copiar).
Además de su acción general de estimulación cerebral (se habla de “estimulación cortical”), el Método Tomatis® puede tener una acción muy positiva en la atención selectiva. En efecto, el procedimiento Tomatis® se basa en una báscula electrónica que provoca un contraste sonoro destinado a sorprender constantemente el cerebro para mantenerlo en alerta. El objetivo es ayudarlo a desarrollar mecanismos automáticos de detección del cambio, lo que tiene como consecuencia el refuerzo de la atención selectiva.

Los trastornos afectivos- emocionales, son un grupo de padecimientos que se caracterizan por anormalidades en la regulación del afecto o ánimo. Estos trastornos generalmente se acompañan con alteraciones del funcionamiento cognitivo, del sueño, del apetito, y del equilibrio interno.
CAUSAS
Privación Emocional en la Infancia.
Desde el punto de vista afectivo, lo más importante es que los niños tengan una buena historia de apego y una adecuada red de relaciones sociales
CONSECUENCIAS
Ansiedad
Tristeza
Llanto
Desmotivación
Dificultad de concentración
Dificultad para establecer Relaciones interpersonales
Retraimiento social

El Método Tomatis® actúa sobre el sistema límbico (parte media del cerebro) al que el sistema auditivo está conectado. Esta parte es, entre otras cosas, responsable de los mecanismos de la emoción, la memoria y el aprendizaje. Por otra parte, el órgano del oído medio llamado cóclea tiene el papel de carga cortical. Así, por su acción sobre el sistema límbico y el córtex prefrontal, el Método Tomatis® va a intervenir en la regulación de los trastornos de la emoción en relación con la depresión y la ansiedad. Va a tener además una acción eficaz en la regulación del estrés.

Cualquier distorsión de la escucha demasiado arraigada conlleva la pérdida de incluso el deseo de escuchar, lo que a su vez va a generar una disminución del deseo de comunicar, ya sea por resignación ya sea por falta de confianza consecuencia de las dificultades encontradas para poder hacerlo eficazmente.
No hay que olvidar que tener una buena escucha no implica necesariamente tener una buena audición. La escucha se caracteriza a la vez por una real intención de comunicar así como por una calidad de percepción e interpretación del mensaje sonoro recibido. La escucha se evalúa pues por la calidad de aprovechamiento de nuestra audición y no por su nivel de sensibilidad.
Aunque la expresión "problemas de comunicación" posee indudablemente un carácter muy general y que las dificultades de comunicación pueden tener causas muy diversas y variadas, eso no impide que una proporción considerable de estas últimas, encuentra su origen en distorsiones probadas de la función de la escucha. Las dificultades de comunicación pueden adoptar formas muy diferentes. Por ejemplo, pueden manifestarse por una incapacidad en aceptar recibir los sonidos que nos rodean sin que ello represente para nosotros una agresión: el claxon de un coche, una puerta que se cierra, el ambiente sonoro elevado en un restaurante, pero también ciertas voces, como la de un compañero de trabajo, un pariente, un amigo... Para ciertos, será imposible utilizar su voz como una verdadera herramienta de comunicación, por falta de dominio de sus diferentes componentes prosódicos: entonaciones, inflexiones, ritmo, intensidad. El interlocutor que recibe la voz la percibirá entonces como agresiva, fría, o desprovista de cualquier poder de expresión.
Es precisamente trabajando sobre la recepción y la emisión del sonido que el Método Tomatis® actúa eficazmente en la comunicación.

 

Es un desorden, desorganización, perturbación, que altera el funcionamiento del cuerpo del niño(a) en lo real, simbólico e imaginario. Por lo tanto afecta su vida de relación, su accionar, su aprendizaje y su conducta.
Este trastorno que se inscribe y se visualiza en el cuerpo y sus producciones, da cuenta de la brecha entre el deseo y la realización. O sea que marca al(la) niño(a) desde su impotencia, al no poder realizar las dificultosas tareas que debe adoptar en cada una de sus actividades diarias, las que pueden acentuarse con el ingreso al jardín o a la escuela.
A menudo, son estos ámbitos donde más se dramatizan los síntomas porque el(la) niño(a) no puede responder adecuadamente a las exigencias dadas en el jardín o la escuela.
El oído no es solo un órgano sensorial que capta los sonidos. Tiene igualmente una función motriz gracias a un órgano interno llamado vestíbulo. El papel del vestíbulo es dirigir los mecanismos del equilibrio. Debido a su acción directa sobre el vestíbulo, el Método Tomatis® actúa directamente sobre la regulación del tono muscular y por lo tanto de la verticalidad, pero también sobre los trastornos de la lateralidad. Por otro lado, en asociación con varias otras partes del cerebro, el sistema vestibular desempeña un importante papel sobre los mecanismos de la coordinación y el ritmo. Por consiguiente, el Método Tomatis® puede revelarse eficaz en los trastornos del ritmo y la coordinación
Por último, en asociación con el córtex cerebral, el vestíbulo está muy involucrado en la capacidad de navegación espacial y la formación del esquema corporal. Por eso el campo de acción del Método Tomatis® abarca también los trastornos de la espacialización y del esquema corporal.

El TGD es una alteración de origen neurobiológico que se manifiesta habitualmente en los niños durante los tres primeros años de vida.

En muchas ocasiones en lugar de TGD se prefiere hablar de los Trastornos Generales del Desarrollo del Espectro Autista porque este término abarca con mayor precisión todas las posibles problemáticas de las áreas del desarrollo.

El TGD afecta tres áreas del desarrollo:

1- Área de la comunicación: verbal y no verbal
2- Área de la socialización
3- Área de la imaginación, creatividad y juego, lo que genera intereses restringidos y/o conductas estereotipadas.

Por lo tanto todas las personas afectadas tienen, en mayor o menor grado, alteradas estas áreas. Los trastornos generalizados del desarrollo en el mundo son cada vez más frecuentes: 1 en 150 nacimientos. Solo 20 años atrás la proporción era 1 en 10,000 niños, (incluyéndose en estos el autismo).
Los circuitos nerviosos que conectan el oído al cerebro contienen neuronas particulares (a la vez motores y sensoriales) llamadas "neuronas espejo" que desempeñan un importante papel en la construcción de la cognición social, es decir el conjunto de procesos que permiten atribuir a alguien intenciones, ideas e incluso comprender su estado emocional.

Actuando sobre estos circuitos nerviosos, es por lo tanto la capacidad de comunicar y la calidad de nuestras competencias relacionales que el Método Tomatis® se propone mejorar. El Método Tomatis® ha mostrado su eficacia para ayudar a personas que sufren trastornos del autismo y comportamientos asociados. Numerosos enfoques son posibles para ayudar a las personas que presentan tales trastornos. El Método no es de ninguna manera exclusivo.
 

 Si bien somos conscientes de la importancia de movernos para conservarnos en buena forma física, no lo somos siempre tanto de que tenemos también que mantener nuestro cerebro en forma. Es estimulándolo mediante el envío de mensajes sensoriales que el cerebro nos infunde dinamismo y nos relaja. Como el oído es el canal de paso de los mensajes sensoriales del cuerpo humano, comprendemos fácilmente su papel.
Esta estimulación puede ser insuficiente cuando el cerebro activa un mecanismo de protección. Este mecanismo puede ocurrir tras un acontecimiento puntual traumatizante llamado choque emocional. El cerebro tiene asimismo tendencia a protegerse progresivamente cuando el medio ambiente externo lo agrede. Puede ser el caso de personas que se enfrentan a una reorganización del ritmo de vida, a un incremento de responsabilidades, a la pérdida de puntos de referencia, a la presión social.

El oído humano desempeña una función de "carga cortical". Tiene por lo tanto necesidad de ser estimulada para dar energía al cerebro y el cuerpo. El sonido es necesario para nuestra realización personal. Cuanto más rico es en armónicos elevados, más su efecto es eficaz. Así es, los sonidos ricos en armónicos elevados estimulan una vasta red nerviosa, llamada "formación reticulada" que controla el nivel de actividad global de la actividad cerebral. La acción estimulante del Método Tomatis® se ve reforzada con un efecto relajante a nivel corporal, lo que va a comportar una acción positiva en la regulación de la ansiedad y el estrés.

Uno de los ámbitos históricos del Método Tomatis® está en relación con la mejora de la musicalidad y la voz hablada o cantada. Así es, gracias a una acción directa sobre el mecanismo cerebral que liga percepción y acción, el principio fundamental del Método Tomatis® es que toda modificación de los mecanismos relacionados con la recepción y el análisis de un mensaje sonoro tendrá consecuencias sobre el modo de reproducir este mensaje, ya sea de manera hablada, cantada o mediante un instrumento musical.
Por otra parte, una emisión vocal de calidad no exige solamente una buena escucha del mensaje sonoro que viene del exterior, sino también y sobre todo una buena autoescucha, es decir la capacidad de utilizar la propia voz como la fuente sonora a analizar y controlar con exactitud, en intensidad y calidad. Esta autoescucha puede llevarse a cabo siempre y cuando la vibración sonora percibida sea correctamente regulada por conducción ósea, que es la vía de transmisión del sonido, por todos los huesos del cuerpo y en particular por el cráneo.
 

Ha quedado bien probado que mientras la madre espera al bebé va a transmitirle toda la paleta de sus estados afectivos y emocionales tanto positivos como negativos. Es la razón por la cual es importante que, durante este periodo excepcional por lo que se refiere a la comunicación, la futura mamá se encuentre en las mejores condiciones posibles de relajación y serenidad. Por otra parte, el feto percibe la voz materna. Esta voz constituye una especie de sustancia sonora afectiva primordial y capital para el desarrollo tanto físico como psíquico del niño. Es por lo tanto primordial que el niño la perciba placenteramente. 

Durante su desarrollo, el niño va a tener que seleccionar los elementos sonoros compatibles con su entorno lingüístico, y marginar al mismo tiempo aquellos que están ausentes de las estructuras fonéticas que percibe en su entorno habitual: va a haber codificación lingüística por ajuste a las estructuras sonoras de su propia lengua. Pero esta codificación, como es específica a cada lengua, va a constituir rápidamente un freno al aprendizaje de otro idioma puesto que una lengua extranjera no será conforme a los patrones sonoros de la lengua materna interiorizados desde la tierna infancia. Así pues, una lengua es antes que nada una música, es decir, un conjunto de ritmos y sonidos específicos. Estos ritmos y sonidos constituyen la base sonora fundamental sobre la cual todas las demás adquisiciones (léxicas, sintácticas, semánticas) van a superponerse.

El objetivo del Método Tomatis® es dar a cualquier persona que desea aprender una lengua extranjera, la posibilidad de apropiarse verdaderamente de estos ritmos y sonidos permitiendo al oído adaptarse eficazmente a ellos, con el fin de poder analizarlos y reproducirlos. Este trabajo consiste pues en desembarazarse de las costumbres rítmicas y sonoras de la propia lengua, las cuales ejercen una acción a menudo negativa en la lengua que se quiere aprender.